domingo, 10 de enero de 2016

Impotencia

Los miedos y los temores. Las pesadillas y la mala conciencia. Las cervicales y el cuello. El cuello y los omóplatos. La espalda y el estómago. La angustia y la Impotencia. 
Ni las cosas buenas las puede disfrutar. Y las malas la atosigan y la machacan día y noche. No está a gusto con sí misma. Los complejos aumentan. La paciencia se agota.
...
Ya ni maquillarse tiene fuerzas... con el pijama todo el día hecha una bola, a saber qué se le pasará por la cabeza, y de lo que piense, qué querrá compartir.


Esperemos que descanse sin tener que recurrir a un Dalparán o medio Zolpidem... Poque ni los Ibuprofenos acepta, aguanta como sea, es más cabezota...
Cada vez se encoge más, se aisla de la Realida y desconecta por tiempos, dejándose caer al sofá, o a la cama, o incluso al suelo de lo mareada que está, y de la Impotencia por no saber qué hacer. Está muy bloqueada, pero aún así, no pierde la ilusión y quiere mejorar... Aunque ya le decímos, y le digo que cuando uno quiere y se plantea en buscar ayuda, eso ya es un paso, y que bajones habrá unos cuantos, y días alegres cada vez más también. Es cuestión de no rendirse, vamos por el buen camino.

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