lunes, 14 de marzo de 2016

Crisis emocional.

La entrada de hoy puede ser algo inesperada, sobretodo por la ilustración, que aún así no refleja los sentimientos, pues las sensaciones y lo que uno siente es lo único que no se puede argumentar ni con bolígrafo bic, ni con acrílicos, ni cretas, ni acuarelas... con nada, es imposible, nunca expones ni relatas todo lo que tu cuerpo somatiza, porque ni tú siquiera sabes el motivo.


Comenzamos con unos dientes superiores en blanco para irlos rellenando con bic Rojo a continuación. Os preguntaréis qué es esto,  por qué este dibujo y no otro, pues por la simple razón de que a primera hora de la mañana Jade tenía dentista y lo pasó un poco mal.
Y porque va relacionado con la mandíbula, amiga que la bloquea y la tensiona el cuello...


Después de hacer con acuarelas y sal las encías, simulando que están hinchadas y retraídas por el machaque de la maquinilla que tanto molestaba... nos centramos en la mirada, esa mirada que nos transmite desesperación, angustia, malestar, dolor...
¿Por qué? Por todo en general. Hay que tener en cuenta que cuando una persona está mal físicamente, como es en este caso -jade con la Cervidorsalgia y los trapecios cargados... pues el ánimo no acompaña mucho, de hecho hay que hacer un mayor esfuerzo para no rendirse y para no dejarse vencer, aunque en ocasiones es necesario sacar lastres, sacar basura, sacar miedos, sacar preocupaciones, sacar lágrimas... Desahogarse, Liberarse, Relajarse...


En definitiva, quiero destacar el impresionante poder o fuerza que tiene la mente sobre nosotros y cómo es capaz de dominarnos, así pues nos anula y nos convertimos en borregos que lo único que hacen es seguir y cumplir órdenes. Es una pena ver que no se fomente ni se persista en la educación emocional, en el control de nuestras emociones, que no se nos enseñe que experimentar es bueno, que es necesario, para así poder ser capaz de escoger tus propias respuestas ante situaciones inesperadas, pero no! Es mejor se un ignorante y no escuchar a tus sentimientos, es mejor reprimirlos, dejarlos atrapados dentro de ti para que nadie se de cuanta y así tú destrozarte poco a poco. Estamos muy equivocados, y si algo he aprendido de mis errores es que cuando creemos que fallamos a alguien, realmente nos estamos fallando a nosotros mismo, pero... ¿ y si sabes que no fallas pero en cambio sientes que has fallado? Esta es la situación en la que tu pequeño monstruito ataca y te hace ver lo negativo de ti, anulando y descartando todo tipo cosas positivas que tienes y que te hacen ser diferente, te hacen única.

Otra cosa que quiero destacar es que si estás mal físicamente, tus reacciones y tu Ser son más vulnerables a todo, te sientes débil, insegura, te sientes mal (con esto, en el caso de Jade me refiero a tener el cuello contracturado,  la espalda tensa, los hombros bloqueados, la mandíbula tensa y cargada de los nervios, el estómago revuelto y tu persona descompuesta...)


Con ésta ilustración quiero compartir con todas aquellas personas que se sientan mal, quiero que sepan que lo mejor que le puede pasar a alguien en momentos duros, difíciles, crueles, complejos... es tener apoyo, tener cariño, tener compañía, tener a ese Gigante que siempre nos ha protegido y que nos ha demostrado que algún día llegaremos a ser como ellos o mejores, porque está en nuestras manos hacer lo que queramos ser, y gracias a su ayuda no nos quedaremos por el camino.
Gracias a la ayuda de Esa Gigante Reina Roja ha sido más fácil sobrellevar y apaciguar esa angustia y esa mini crisis que estaba destrozando a Jade, la estaba consumiendo, y lo que no íbamos a permitir es que entrara en bucle. Es impresionante cómo nuestra mente nos hace caer una y otra vez en la misma trampa de hacernos creer que lo controlamos todo y que inconscientemente nos la clava por la espalda, dejando todo el peso en nuestro cuerpo, para que ya "él" se encargue de somatizar cuando menos nos lo esperamos, y así es como  muchas veces te preguntas el porque estás revuelta, o te duele la cabeza, o estás tensa... Hoy Jade habló con la Reina Blanca algo que la carcomía desde hace tiempo, y como es una persona, una gran mujer a la que quiere un montón... Cuan culpable y mal se ha quedado...revuelta se ha ido a la estación de trenes a coger su correspondiente. Era incapaz, y por primera vez no se giró para despedirse de su Reina Blanca, la bastaba con recordar ese gran abrazo que le ha dado en el coche y esa sonrisa de "Todo irá bien, no te preocupes".
Si es cierto que la Fiebre no es un buen amigo de compañía en estos momentos y es entonces por lo que hay que tener en cuenta que cuesta más reaccionar.

Así que para acabar el día mi recomendación y mi consejo es hablar, no hace falta gritar a los cuatro vientos que estas mal, pero a los tuyos, a tus padres, no es que te obligue, pero veo necesario que aunque no puedan ayudarte, pueden apoyarte, pueden mimarte, pueden acompañarte, pueden estar contigo, pueden estar a tu lado. Y sentirse apoyado, querido, mimado... es maravillosos, es una de las cosas que no solemos aceptar, pedir ayuda, pedir cariño, pedir, primero pedírtelo y lo pedirlo. Por algo somos gregarios. Buenas noches mis adorables Seres Lectores.

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