viernes, 4 de marzo de 2016

Decidida ☆

Como dijo Hermann Hesse :"Para que  pueda surgir lo posible, es preciso intentar una y otra vez lo imposible"

Por eso si dejamos que el miedo nos  atormente y nos derrumbe venciendonos, nos tendrá ventaja, ventaja que podrías evitar no dejándote pisar. Demostrando esa fuerza y demostrando lo que realmente saber que eres pero que aún  no crees por el simple hecho de tener esa mala experiencia... como el experimento que se hizo hace años con unos perros y la caja eléctrica.

Y como la realidad supera a la imaginación si logras entrar en ella, y no queremos convertirnos en Alicia en el país de las maravillas... debemos destapar y quitarnos ese disfraz de una vez por todas. 
Ya está bien de estar fingiendo  y protegiéndose... puede que me sirviera como armadura, como una coraza indestructible en esa etapa abrumadora, en esa etapa del pasado. Claro que fue útil.  Pero ahora estamos en otro capítulo, estamos en otro sitio, con otras personas, somos otra persona,  ya no somos la misma de hace siete años... ni siquiera la misma persona de hace dos meses... Nuestros caminos deciden cambiar de rumbo porque se dejan llevar por la espontaneidad que le ofrece la vida, por esos pequeños detalles que te anulan ese pensamiento cuadriculado y te dejan ver más allá,  te muestra que la vida la puedes ver de muchas maneras, y que a pesar de que seamos los propios protagonistas de nuestra historia, es nuestra, y podemos cambiar de escenario, de iluminación, de escenografía, de guión, de peluquería, de vestuario, de personaje inclusive  para ver y experimentar nuevos papeles como el antagonista, el regidor, el papel secundario, etc... pero al final somos el director y el propio monologuista que se ríe con humor de sus propios problemas y de sus defectos, dándoles poca importancia  y asumiéndolos como algo más que forma parte de su personaje.  El personaje real, el que por muchos disfraces que  se ponga siempre será el mismo. No podemos estar toda la bida viviendo dentro de un personaje, de un difraz, en una mentira, en una realidad inventada por nuestra imaginación. 
Debemos despertar, y enfrentarnos con esos inútiles  y con esos monstruos, atacando en su punto más débil.
Empezamos a despegar ese disfraz. Porque enfrentarse a los miedos y a los problemas por muy incómodos que resulten, son al final la solución par modificar ciertas conductas hacia cosas insignificantes que en cambio nos producen angustia. 

El caso es que a veces si no tienes suficiente seguridad en ti,  los problemas que se te presenten los verás  como un abismo infranqueable del que querrás huir de la manera más rápida. 

2 comentarios:

  1. Ole, ole y ole!!!! Esa es mi niña. Aquí nos tienes contando los días para achucharte bien fuerte. Valiente que eres sí señor. Un abrazo Mërida (ahora te voy a llamar así por Brave). Muaaaaaa

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    1. Quizás sea lidiar con el pasado, hacer las paces con él. Reconfortar el trabajo personal y zanjar temas "pendientes" que abruman a veces los pensamientos.

      Quizás sea indagar y solucionar lo que se avecine... volver a nacer y sanar emocionalmente. O quizás coser heridas que en un futuro serán cicatrices de arduas batallas superadas. Reconciliarse con el pasado. Aceptarlo. Asumirlo como propio. A pesar de que la Porcelana que quiebre en ocasiones. Y se equivoque... lo importante es reconocer y modificar para que repercuta a bien.

      Danke. Espero que estéis bien, especialmente la Cebollita Lu.

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