miércoles, 8 de junio de 2016

REMAGAT SUPERADO

Cuando algo se complique, cierra los ojos, respira y piensa en como eres capaz de superar ese miedo, como eres capaz y estás ya enfrentándote a ello. Porque vales, porque eres fuerte.
Piensa en la cosa más insignificante e inexistente y hazla grande, hazla posible.

Que los dolores cervicales y de mandíbula aumentan es normal, como la espalda toda contracturada que te  hace polvo, como también ese temblor de pulso y esas manos frías, destemplada y mareada en ese espacio cerrado, agobiante e incómodo, contenida y  aguantando el jodido Tic del ojo y los dolores craneomandibulares al sostener con la parte inferior ese objeto durante... ¿10 minutos puede ser? Aunque hayan sido años perennes...  para abandonar rápidamente ese lugar claustrofóbico como unos campeones, sus tímpanos aguantaron ese ruido de taladradora y golpes inesperados... además de ser por doble ( todos los ruidos eran tanto con mandíbula inferior cerrada con mordida abierta como con menisco en funcionamiento machacando la mandíbula...) 


Por esa misma razón deberíamos comenzar a se materia más maleable, convertir nuestra inconsciencia en conciencia, y experimentar instantes que puedes darles un giro a tu vida si te propones maquillarlos. Saliendo e ese mar lleno de dudas que te dejan ausente , como si se tratase de Kaa, la serpiente del Libro de la Selva, quien te empieza a enroscar el cuerpo y te hipnotiza de tal manera que te deja sin cerebro.

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