lunes, 19 de septiembre de 2016

Suero envuelto de Cariño. 🐇

El Asesino Sigiloso derramó unas gotas del Duero lejano, que llegaban de Oriente y recorrían  la blanca porcelana frágil y contraída. Sumergida entre lágrimas e hiperventilando por, una vez más, no haber sabido controlar  las emociones, los pensamientos, las sensaciones... 
Hoy ha sido un Aprendizaje nuevo a nivel psicológico. Hemos de seguir trabajando en controlar y ser los dueños de nuestras heridas, incluso de las más profundas, aunque duelan y te remuevan,  aunque sea doloroso es necesario exteriorizarlo, porque es la única manera de curar y mimarse a uno mismo. Debemos trabajar y manejar las emociones, poco a poco, sin presión alguna. Para así poder ir olvidando y dejando atrás esos lastres que te amedrentan y te angustian, provocando un dolor indescriptible, donde los cóndilos han cogido las riendas  y ha ido sutilmente dando indicaciones a los trapecios y a los jefes tisulares... causando un dolor infernal y abrumante que no ha quedado otra que acudir a un anti-inflamatorio intramuscular más aquel relajante muscular y ansiolítico para poder vislumbrar el horizonte con claridad, con nitidez, con sosiego... Para calmar esos nudos en el estómago y esos mareos, mareos y vértigos ficticios. 
Más calmadas las cervicales, decidimos hidratar y recomponer... recomponer y recargar energía con Suero lleno de Cariño y lleno de Apoyo.
No podemos permitir que las pesadillas nos condicionen, por supuesto que te dejan huellas y marcas, algo conocido como Secuelas ... cicatrices, cicatrices que te muestran la guerra que ganaste, la batalla superada y que dolió, pero que ya pasó.  Aunque si es cierto que la autoestima a veces nos pasa una mala jugada y te ataca en tu momento más vulnerable, haciéndote creer que eres algo insignificante que no es capaz de distinguir la realidad de lo que tu mente te proyecta en la retina... y te traiciona, trasladándose por ejemplo a aquel día, de aquel mes, de aquel año, cuando tenías tan sólo 10 años... a ese día de tantos que tuviste que mostrar toda tu valentía y tu fortaleza, protegiendo con una coraza tus emociones, para que no salieran perjudicadas, pero eso nunca pasa, porque la Víctima siempre acaba dañada, por un rasguño insignificante,pero suficientemente profundo como para dejar un trauma...
Sientes rabia e impotencia al verte con una debilidad tan pronunciada que la tristeza abarcaba todo tu tiempo, pero que a su vez, al experimentarla... ganas inteligencia,  inteligencia Emocional. 


Gracias a esas almas sanadoras que hacen de mi vida una gran vivencia y una gran oportunidad de poder dar pinceladas espontáneas y llenas de sorpresas enternecedoras que me dan la oportunidad de desprenderme y liberar lastres. 
Gracias de nuevo a la persona más importante de mi vida, a la mujer más fuerte y más luchadora que pueda haber. A la madre más auténtica y más valiente,  a mi pilar fundamental de mi vida. A esa mujer que quiero y la tengo como ejemplo. Gracias mamá por estar siempre a mi lado, por dejarme entrar en tu vida, en tus pensamientos,  en tus brazos, esos brazos que me han dado cobijo y seguridad eterna. Gracias.  Gracias a ti y a todas esas personas que han hecho de mi una persona madura y más guerrera. Que me habéis enseñado a disfrutar y a ser feliz.  Gracias a tanta gente... a la familia, a los "Papis gatunos" , a la Rosa Amarilla y su flor, a los titos del Norte, a los ciudadanos del Arte, a Luchi, a Mapache, al artista K, a madre 3ª, a Suomii, a las titas Duquesas, a los Olivares. .. a tanta gente...

1 comentario:

  1. Cariño, me dejas sin palabras.
    Eres hipersensitiva y por eso tu generosidad es infinita.
    Aún en los peores momentos encuentras una sonrisa y una palabra amable para los que te acompañamos, e intentamos aliviar tu dolor.
    Somos los demás los que te debemos gratitud por todo lo que recibimos de tí continuamente.
    Sigue luchando con todas tus fuerzas, pues la guerra se gana a base de librar cada batalla, y tú estás consiguiendo superar una tras otra. Además, lo importante no es saber cuántas veces te caes sino el número de veces que consigues levantarte. Y tú no te dejas vencer por la adversidad, sino que cada día, pese a todo lo que te envuelve, te haces más fuerte.
    Libraremos juntas todas las batallas. No estás sola, mi preciosa perla de oriente.
    Te quiero hasta el infinito y más allá, y vuelta, ahora y siempre, mi niña bonita.

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